Amigos de la Sal 
El manglar, que es una asociación entre matorrales y árboles que habitan en zonas costeras inundadas de agua salobre, cuentan con raíces aéreas y en ocasiones alcanzan 20m de altura aunque el promedio es de 4m; es un ecosistema productivo que provee una importante variedad de recursos y nichos.
En México, son cuatro las especies de mangle que se distribuyen ampliamente: Rhizophora mangle (mangle rojo), Avicennia germinalis (mangle negro), Laguncularia recemosa (mangle blanco), Canocarpus erectus (mangle botoncillo).
Se calcula que la superficie de manglares en nuestro país oscila entre el 0.7 y 0.27% del territorio nacional. Existen comunidades que utilizan la madera para colocar varas en plantaciones de tomate, como leña para cocinar o para hacer pan, y para construir encierros en las lagunas donde se pesca el camarón, en otros casos el mangle es desmontado en grandes áreas para ser ocupadas con fines de ganadería, agricultura, desarrollo urbano o industrial.
La alta productividad de estos ecosistemas reflejada en una alta producción de plancton que es la base de la cadena alimentaria que soporta una alta biodiversidad, permitiendo que las lagunas costeras y mares adyacentes puedan sostener pesquerías de importancia comercial.
Estos ecosistemas nos pueden ayudar a disminuir los efectos desbastadores que pueden tener las tormentas tropicales o los nortes. Sirven de barrera y protegen a las comunidades costeras del viento y del oleaje. También disminuyen las probabilidades de inundaciones que afectan a vidas humanas, ya que los suelos de estos ecosistemas son como esponjas que absorben grandes cantidades de agua y, cuando eliminamos estos preciados bosques, el agua sigue su cauce sin ser retenida por el suelo, ocasionando inundaciones en zonas aledañas como son poblados y campos agrícolas o ganaderos.
En Istirinchá la zona de manglar está representada principalmente por dos especies, Laguncunaria racemosa y Rhizophora mangle . En menor cantidad se tiene mangle negro Conocarpus erectus .
Hace nueve años esta parte del terreno se encontraba muy mermada por las actividades ganaderas, actividades que impedían el desarrollo de esta vegetación. A la fecha se puede observar su recuperación alrededor de los diferentes cuerpos de agua siguiendo la estrategia de dispersar semilla y sembrando plántulas en zonas inundables, lugar que ahora sirve como excelente refugio para la fauna en general y específicamente anfibios, reptiles, mamíferos crustáceos e insectos. |